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Biografía
de
Antonio Navarro Santafé |
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| TERCERA PARTE: ITINERARIO POR SUS OBRAS |
| 29.- Las miniaturas del OSO Y EL MADROÑO Madrid. - 30.- Monumento al OSO Y EL MADROÑO. Madrid - 31.- MONUMENTO A FRANCO. VILLA DE LUPION. Jaén - 32.- Monumento al OSO DE BERLIN. Madrid. |
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29.- Las miniaturas del OSO Y EL MADROÑO
Madrid.
El diario MADRID del 19 de noviembre de 1966, en una crónica del periodista Juan Ignacio Funes que iniciaba titulándola
El oso de Madrid le ganó
la partida al de Berlín
la terminaba bajo el siguiente subtítulo que decía:
"OSOS EN VEZ DE LLAVES". A los visitantes
ilustres que llegan a Madrid se les entregará una reproducción
exacta del monumento madrileño fundida en bronce, pero
con baños de oro, plata o bronce patinado. De estas estatuillas
ya se han hecho veinticuatro, una de las cuales ha regalado el
alcalde de Madrid al presidente de la Municipalidad de París,
señor Paul Faber, con motivo de la visita que una representación
del Ayuntamiento, presidida por el señor Arias Navarro,
hizo a las autoridades municipales de la capital francesa con
el deseo de reforzar los lazos de amistad que unen a las dos ciudades."
La importancia que tienen estas miniaturas es que fueron ellas antes que el monumento, y su origen. Surgió la idea en el Alcalde Arias Navarro al ver en el estudio de Navarro, ya terminada, la estatua en bronce que por su encargo había modelado del OSO DE BERLIN, con proyecto de colocarla en la plaza que con el nombre de la dividida capital alemana tenía acordado inaugurar el Ayuntamiento, pro su instalación estaba demorada porque la plaza que se iba a denominar "de Berlín" no gustaba al Embajador de Alemania.
Aquella estatua símbolo de Berlín, le sugirió al Alcalde la idea de disponer de una miniatura del Oso y el Madroño, símbolo del escudo de Madrid, para entregar como recuerdo a los visitantes de relieve e incluso a aquellos del mayor rango a quienes se les entregaban las llaves de la villa. La hizo Navarro, gustó y por tanto con la aprobación se le hizo un primer encargo de veinticuatro. Y al empezar a entregarse y observar que se recibía con agrado y admiración se extendió la idea de hacer el grupo en grande como monumento al símbolo de Madrid, cuyo acuerdo - que loado por la prensa y el general comentario calificó de acertado - el Ayuntamiento encargó a Navarro para que lo realizara en los tres meses que quedaban del año.
Posteriormente se le fueron repitiendo los encargos de las miniaturas, siempre en lotes de veinticuatro. En su archivo hemos encontrado encargos en:
10.11.1967, por carta del Delegado de Servicios de Educación en la que le hace un tercer encargo, y le dice que "respecto al precio tiene Vd. que afinar bastante, pues nos parecen caras, máxime después de realizar tantas "reproducciones. En cuanto a la fecha sí quisiéramos que por todos los medios procure Vd. que en los primeros días de diciembre estén en nuestro poder. No me diga que veinte días es poco. Con todo afecto..."
26.9.1977. Oficio del Ayuntamiento. Sección de Actividades Culturales. Asunto, Monumentos. "La Comisión Municipal de Gobierno, en su sesión del día 21 del actual, a propuesta del Sr. Delegado de la Alcaldía para los Servicios de Educación, se ha servido adoptar el siguiente acuerdo:
"Aprobar un gasto de 72,000 pesetas importe de la adquisición de 24 estatuillas fundidas en bronce, representativas del "Oso y el Madroño" realizadas por el Escultor Don Antonio Navarro Santafé; debiendo ser cargo el indicado gasto a la Partida 2.11066 del vigente Presupuesto Ordinario de Gastos, en armonía con lo informado por la Intervención Municipal.
Debiendo ingresarse la citada cantidad en la Cartilla de Ahorros nº 003644-364, a nombre de D. Antonio Navarro Santafé en la Sucursal nº 22 del Banco Central de la plaza Roma, 16 de Madrid,
Y dispuesto por la Alcaldía Presidencia
el cumplimiento de lo acordado, lo comunico a V. para su conocimiento
y efectos oportunos. EL SECRETARIO GENERAL. Sr. Don Antonio Navarro
Santafé. Av. de los Toreros, 16. Madrid."
No sabemos si tras el fallecimiento del autor
habrá tenido el Ayuntamiento de Madrid necesidad de más
estatuillas, o habrá renunciado a seguir disponiendo de
esas miniaturas, por su falta, pero ello no debería ser
obstáculo porque su Museo de Villena, cedido por su viuda
a su ciudad natal, cumpliendo solícita su deseo inmediatamente
después de su muerte, guarda los moldes así como
la propiedad del derecho de reproducir su obra.
30.- Monumento al OSO Y EL MADROÑO.
Madrid

Estamos ante una de sus obras grandes, tanto por la importancia de la misma, como por su transcendencia. Tanto por lo que representa como por su importantísimo emplazamiento, ya que dado su significado, y ya desde enseguida la popular simpatía por su reconocido simbolismo, tras muy viva polémica en la influyente prensa madrileña sobre el ubicar este bien recibido monumento en uno u otro lugar, en la que llegaron a terciar también diarios de provincias, se acertó al colocarlo en el lugar más íntimo, mas históricamente relevante: en la plaza Corazón de Madrid, la mundialmente conocida Puerta del Sol.
Pero nadie podía explicarlo mejor que
el mismo autor y esto es posible porque hemos encontrado en su
archivo la interviú que le hizo Radio Nacional de España,
en su sección Ultima hora de actualidad, documento precioso
porque está fechado con su propia mano: el 19 de noviembre
de 1966. Dice:
"Sobre el Monumento del Oso y el Madroño en Madrid, realizado por el escultor Navarro Santafé, al que le formulamos estas preguntas:
-¿Cómo fue la idea de hacer un monumento del Escudo de Madrid?
- En un principio se trató de modelar unos grupitos del "Oso y el Madroño" a escala reducida, para obsequiar a los visitantes ilustres que llegasen a Madrid. De ahí se pasó a la idea de elevar un monumento a tamaño grande.
-¿Cómo ha sido estudiado y concebido?
- Dentro de las condiciones del lugar, que en un principio se le destinaba: la Puerta del Sol. Para no romper la armonía y el equilibrio de masas, pensé en unas dimensiones y en un conjunto arquitectónico y escultórico, de forma que armonizase con las dos fuentes barrocas que en ella existen.
-¿Quiere V. describirnos el monumento?
- El escudo madrileño no es un secreto. Todo el mundo sabe que se trata de un oso apoyando sus patas delanteras sobre un madroño y comiendo su fruto. Este grupo que mide 2'40 m. de alto X 1'60 de ancho, se está fundiendo en bronce y va sobre un pedestal de 2'32 m. de alto, siendo su altura total 4'72 m. En su cara posterior lleva los símbolos heráldicos de las siete estrellas que completan el escudo madrileño. En su cara delantera se leerá, en latín, esta inscripción: AD MAIOREM MATRITI GLORIAM.
- ¿Qué modelo ha utilizado?
- Se trata de un soberbio ejemplar de oso, capturado en los Picos de Europa y que ahora vive en el Zoológico del Retiro en compañía de la "Chata", que así se llama su compañera osa.
- ¿Escultura difícil?
- Toda escultura que tenga como protagonista a un animal, es difícil, porque al bicho, sea el que sea, no se le puede decir: "Alce la cabeza; alce la cabeza, amigo". O "Baje o suba la pata, o el ala...". Por eso es difícil. El oso, ¿a más de? difícil, es ingrato, porque es animalía de forma pesada, y el escultor tiene que adivinar su anatomía a través de su imponente abrigo de pieles. De todos modos, como todo lo hecho por Dios, y para la Naturaleza, es hermoso.
- ¿Puede darnos su opinión sobre su lugar de emplazamiento?
- Mi opinión casi ya la he contado antes. No obstante le diré que se están barajando varios lugares para su emplazamiento. Uno de ellos es Puerta de Hierro, pero en mi opinión es que para ese lugar debería haberlo realizado en mayores dimensiones, dada la perspectiva tan grandiosa que tiene esa entrada a Madrid, pues además de quedar pequeño pasaría inadvertido.
Otro lugar es la Plaza Mayor, donde todavía encaja menos, pues en ella está la maravillosa estatua ecuestre de Felipe III, obra del inmortal Pietro Tacca, con el que no se puede competir.
En resumen, creo que el lugar ideal de su
emplazamiento, - si así lo estiman los técnicos
- sería la Puerta del Sol, corazón de Madrid. Al
Sr. Alcalde y al Sr. Delegado de Cultura, y a otras personalidades
del Ayuntamiento también les gusta este lugar. Me dijeron
que podría ser peligroso porque debajo de la Plaza hay
galerías del METRO. Pero en el lugar justo donde se pudiera
colocar, o sea, entre las dos fuentes, hay un gran bloque de hormigón
que los técnicos aseguran que puede soportar hasta 40 toneladas
de peso, y "El Oso y el Madroño", con su pedestal,
pesa seis toneladas y media. Quedamos, pues, esperando el informe
técnico de los ingenieros del METRO y, si fuera favorable,
Madrid tendría, en el lugar más histórico,
el monumento a su escudo heráldico."

A.N.S. con el periodista Funes
Igual que en Radio Nacional otra igual interviú en TVE, y toda la prensa madrileña, con grandes titulares, colaboraciones y artículos, se ocupa con entusiasmo y expectación de la noticia informando con profusión que el Ayuntamiento había acordado la elevación de un monumento a "El Oso y el Madroño", representación de la heráldica de Madrid; que el trabajo se había encargado al "escultor alicantino residente muchos años en Madrid", Antonio Navarro Santafé, y que el sitio elegido para su ubicación era la Puerta del Sol.
Desde la fecha del encargo a la indicada para su inauguración, por minutas de escritos que no indican los enviara y tal vez se quedaran solo en minutas leemos como que se quiere quejar del escaso plazo de TRES MESES que le dan para la ejecución de la obra, o tal vez solicitar algunos días de prórroga.
"Yo trabajé en unas condiciones de excitación extremas. No está la obra acabada en su más alto grado de perfección. Me dieron el mejor sitio de Madrid y yo estoy obligado a entregarles a Vds. lo mejor de mi arte."
No tenía él carácter para protestar, aunque sí para pensar que debería hacerlo y luego decidir que mejor callarse y trabajar más, porque éste si que era su carácter.
El encargo, que surgió como consecuencia de ver el oso que había modelado para la plaza de Berlín, cuando terminado se quedó en el estudio, es comprensible que una vez tomado el acuerdo de realizar el monumento y compulsado que la noticia había caído bien - "el monumento que faltaba en Madrid", decía la prensa - los ediles, felices con la acertada idea y decisión, desearan realizarlo por vía de urgencia y cuando ésta se exige al máximo puede surgir la protesta lógica del artista que, sintiéndose honrado la acepta, también deseoso de complacer, confiado en la posibilidad de sus facultades aun por encima de la excesiva premiosidad del tiempo, sobre todo para alcanzar el perfecto estado en el acabado de su obra, tanto para complacer su alto escrúpulo personal, como más en este caso que entendía la importancia de su obra para Madrid, y el mágico sitio destinado para su ubicación.
Algo de esta urgencia se ve en la Crónica, a cuarto de página, del diario "MADRID" del 17.11.66. Con grandes letras: "CARTA DE NAVARRO SANTA FE (escultor)a "FELIPE" (oso)," y en recuadro "Con letra y música del maestro CHAPI" "Se trata del autor del Oso y el madroño", símbolos de Madrid, que el día 24 de diciembre será inaugurado en la Puerta del Sol." Dice:
"El pasado día 9 nuestro compañero José María Castaño recibió una carta enigmática de don Antonio Navarro Santa Fe, autor del citado grupo escultórico, quien, bajo la supuesta personalidad de Ruperto Chapí y hablando en términos decididamente musicales venía a ponerse del lado de nuestro comentarista diciendo que, efectivamente, Madrid necesitaba una representación de sus símbolos, el oso y el madroño, y que la idea se iba a convertir en realidad de manera inmediata."
"José María Castaño, que en cierto modo secundaba una entrañable aspiración del actual alcalde de la Villa y Corte, don Carlos Arias, se vio ratificado posteriormente por el ilustre cronista y veterano periodista Francisco Serrano Anguita, que se ocupó en su habitual columna acerca de las estatuas matritenses y su perenne trasiego."
"A continuación reproducimos algunas líneas de la carta del Señor Navarro Santa Fe, que en esta ocasión firmó como Ruperto Chapí, un bello seudónimo para recordarnos al "padre" de Felipe y Mari Pepa:
"Faltaba en Madrid, y usted lo señala, la estatua eternizadora de la flora y la fauna matritenses, siquiera en el concepto heráldico de esa flora y esa fauna. ¡Monumento al "oso" carpetano y al "madroño", carpetano también, unidos a las "siete estrellas", que no se me olvidarán nunca por la relación que tienen con las siete "notas" musicales de mi constante uso y aun abuso.
"Para su buen gobierno le diré que su suspirado anhelo monumental no solo está en ejecución, sino que está ejecutado y en trance de colocarse sobre no sé cual de las vías - léase "pautas"- o de las plazas - léase "sostenidos"- de este nuestro musical Madrid.
"Por deseo expreso del Alcalde de Madrid, señor Arias Navarro, se ha dotado de una celeridad extraordinaria el proyecto de realización de un grupo escultórico que represente los símbolos entrañables de la ciudad, el oso y el madroño. Y en un tiempo sin pausa vana se ha pasado de la idea a la concreción real, porque ya existe el grupo escultórico con las dos figuras clásicas. Se ha previsto su inauguración oficial para el día 24 de diciembre, y el sitio escogido ha sido el centro mismo de ese punto neurálgico que se llama Puerta del Sol, entre las dos fuentes que ahora existen.
"El oso y el madroño miden 2,20 metros. Su peso será de 500 kilos. Estará situado sobre un pedestal hecho de piedra caliza, de piedra arenisca de Novelda. En él figurará la siguiente inscripción: "Ad majorem Matriti gloriam". El presupuesto de esta obra se ha estimado en 200,000 pesetas. El autor se ha inspirado para esculpir a la fiera en un oso del Norte de Europa que está enjaulado en la Casa de Fieras del Retiro. Se trata de un oso gigantesco, anatómicamente bien constituido y con una cabeza grande y simpática.
"El grupo será fundido en bronce, y esta misma mañana se está realizando el acarreo de las distintas piezas anatómicas hasta la fundición para proceder a la laboriosa operación de pasar los ejemplos de flora y fauna matritense de simple escayola a duradero bronce.
"En un principio se había especulado con otras ubicaciones para estas figuras, pero al final, tras un examen pericial de la plaza, para saber el peso que podía sustentar este eje minado por las galerías subterráneas del Metro, se ha escogido la Puerta del Sol.
"Madrid va a disponer de una representación más gráficas de sus atributos domésticos y, al mismo tiempo, el grupo representativo, en tamaño correspondiente, será entregado en señal de homenaje de la ciudad a los visitantes ilustres que nos lleguen."
La carta de Navarro al periodista del diario MADRID, motivo del artículo que antecede, fue debida al artículo que éste escribió el 7 de Noviembre, en su columna habitual "La Villa, el Oso y lo demás..." bajo el título, LA ESTATUA QUE FALTA, en el que daba, posiblemente por primera vez, noticia del acuerdo y esto se desprende cuando entre su contexto dice: "Como decíamos ayer... en Madrid no es que sobren muchas estatuas, es que están mal distribuidas. Sin embargo hay una que la está pidiendo a veces nuestra propia historia y nuestra tradición. Esta, que es la Villa del oso y del madroño todavía no le ha elevado un monumento a este simpático animal que vivía por estos parajes.... Ya saben ustedes que "Felipe" me pidió el último día una estatua, la "suya", la del oso madrileño. Claro que el muy pillín me dijo que ya contaba con la decisión del alcalde. Me lo contó así: Cierto día me colé de rondón en una de esas ruedas de Prensa que el alcalde mantiene con los informadores municipales. y de pronto dijo algo que me dio una gran alegría. Dijo que Madrid elevaría un monumento al oso y el madroño. Que se buscaría un emplazamiento digno y que cuando una personalidad destacada visite nuestra ciudad será obsequiada con una reproducción en pequeño de ese monumento. La idea es muy buena. ... Ya me parece estar viéndome sobre un enorme pedestal con la firma de un Avalos, de un Coullata Valera o de un Pérez Comendador....."
Tal mención de los nombres de aquellos famosos escultores, y no del suyo, si bien él ya tenía en su haber el triunfo de su Exposición en el Club de Monteros en 1964, donde las más altas personalidades del arte cinegético le habían proclamado el mejor escultor animalista de España, le hacía estar lógicamente celoso de su nombre. Y se lo comunica al articulista que lo desconoce por medio de una graciosa carta, que aquel califica de enigmática, por cuanto es un dialogo entre la estatua de Felipe. el de la Revoltosa, con la del Maestro Chapí, en el precioso Monumento que, de su mano, tiene la ciudad natal de él y del inmortal Maestro, Villena, y como era éste el que figuradamente se la escribía, la firmaba su nombre. De "bello seudónimo" lo califica muy bien el periodista al publicarla.
Indudablemente sería curioso recoger en este libro todo lo que sobre el monumento se escribió en aquellos 3 meses finales del año 1966, donde la polémica para su ubicación, especialmente la de los partidarios de la Puerta de Hierro, los de la Plaza Mayor, y aun los del Parque del Retiro, como los de la Puerta del Sol, hicieron correr mucha tinta en las páginas de la prensa, también en la radio y la televisión, y no solo por cronistas oficiales y periodistas, sino también por el público en cartas a los directores. Pero ello aumentaría con exceso este volumen. Vale como suficiente la constancia en él de que existió y que fue extremadamente viva.
Por fin se impuso el criterio inicial del Ayuntamiento, tras el paso por aquel cedazo de opiniones y razonamientos defendiéndolas, y el Alcalde comunicó la definitiva resolución municipal de levantarlo en la Puerta del Sol, como se había previsto cuando se propuso, se estudió y se tomó el acuerdo de levantar aquel monumento.
La noticia causó viva satisfacción
a Antonio, que andaba muy preocupado con la polémica, y
la alegría la expresó en un escrito que dirigió
al Alcalde y publicaba el diario MADRID del 29.12.1966, redactado
en estos eufóricos términos:
"EL ESCULTOR AGRADECE LA COLOCACION DEL OSO EN LA PUERTA DEL SOL. Epístola sentimental, floreada y erudita de Navarro Santa Fe al Alcalde de Madrid.
"Excelentísimo señor don Carlos Arias Navarro, alcalde presidente del Excelentísimo Ayuntamiento. Madrid.
"Excelentísimo señor, amigo mío y alcalde de la Villa y Corte, que tiene su más puro símbolo en el Oso y el Madroño: Sé que "Felipe", el plantígrado carpetano que por voluntad de usted va a levantar sus reales manazas en el ámbito madrileño de la Puerta del Sol - manos que van hacer de la "bola de Gobernación" el más bello y mítico madroño madurado bajo las estrellas madrileñas - piensa escribir unos rengloncillos a vuestra edilicia autoridad agradeciéndole el hueco de honor que en la famosa y universal plaza (Puerta, quiero decir), y pese a la disparidad de opiniones surgidas ante el hecho, se ha dignado usted concederle, para que, como primer vecino de esta coronada Villa, presida la eternidad de los acontecimientos de la que ella tiene que ser -¡siempre será la Puerta del Sol la Puerta del Sol - único y solemne escenario."
"Allí el broncíneo "Felipe", encaramado en su pedestal, cerca del kilómetro 0 que cuenta y mide lo radial de España, cerca de las calles de Carretas, carrera de San Jerónimo, Alcalá, Montera y las demás, por donde aún pululan sombras galdosianas imborrables, donde la sangre de "la afrancesada" aun late fresca, donde tantas cosas viven y perviven - viejos cafés, viejas librerías, viejos balcones que vieron procesiones y algaradas -; allí, "Felipe", va a sentirse como un director de orquesta que llevase entre las uñas la batuta del ritmo de su Madrid."
"Y si el oso quiere dar a su alcalde las gracias por esta ubicación tan genuinamente matritense, ¿cómo no se las dará el escultor que por usted, alcalde, señor y amigo mío, ha logrado ver que la impronta de sus dedos, primero en el barro y luego en el bronce, va a quedar fija y palpitante en el acrisolado aire de la Puerta del Sol?.
"Mi obra podía haber sido emplazada en otro sitio, y no por eso dejaría de ser mi obra. Pero el emplazamiento que usted ha decidido darle trastrueca las cosas, y ya mi obra no es mi obra, sino que es la obra de Madrid, de cada uno de sus hijos y, en singular, de su Ayuntamiento, cuyo alcalde ha honrado a un escultor ofreciéndole el corazón de Madrid para que sobre él se coloque la monumentalidad del Oso y del Madroño que, a fuerza de símbolo y a fuerza de amor, deja de ser mía para "ser" de todos y para que todos sean míos en la efusión cordial de la Puerta del Sol de Madrid."
"Escribo estas letras agarrado a la pataza de "Felipe" madrileño por antonomasía, y con la derecha, que me queda libre, aprieto la de usted, amigo y alcalde de este Excelentísimo Concejo, en la seguridad - para usted y para mí - de que mi devoto trabajo está siempre a la disposición madrileña de su alcalde, que por obra de su madrileñismo ha colocado el Oso y el Madroño en la hermosura eterna de la Puerta del Sol."
"Siempre amigo de vuestra excelencia,
Firmado, Antonio Navarro Santa Fe."

A.N.S. en la colocación del monumento

A.N.S. ayudando él mismo
La inauguración se retrasó de
el 24 de diciembre primeramente señalada, al martes 10
de enero de 1967. El día anterior había caído
sobre Madrid la primera nevada de aquel riguroso invierno, extremadamente
intensa según noticiaban los diarios, pero el día
10, aun con intenso frío, a la una del mediodía,
el Alcalde de Madrid, Don Carlos Arias Navarro, procedió
a descubrir el monumento, retirando solemnemente la gran bandera
nacional que lo cubría. Este estaba adornado y orlado
de la Guardia Municipal en traje de gran gala. Acompañaban
al señor Alcalde todas las representaciones municipales,
numerosos relevantes invitados y entre estos destacaba el nutrido
grupo de los "amigos de la capa" con su presidente,
con la misma prenda, el popular Marqués de la Valdavia
que por entonces era Presidente de la Diputación de Madrid.
No hubo prisa alguna por el frío y admirado resultó público y oficialmente asistentes, quizá más dentro del calor del acto abrigado por el gentío que, si normalmente circula por la famosa plaza, aquel día era mucho mayor, escuchando las palabras que "a título de pregón" como lo calificaba el diario MADRID, pronunció el cronista de la Villa, don Federico Carlos Sainz de Robles, quien, entre otras cosas, dijo en su parlamento:
"Gracias a Dios ya estamos reunidos en Madrid, y en fecha que tendrá importancia histórica, todos los madrileños habituales, porque el único nativo que nos faltaba desde hace mucho tiempo - y no por razones laborales ni de exilio - ya está aquí, a nuestro lado, donde debe estar: presidiendo una de las entretelas del corazón de nuestra Villa: La Puerta del Sol. Y debo añadir que el madrileño nativo que nos faltaba es, sin posible discusión, el decano de los madrileños indígenas, el de solera más acreditada, el que con mayor tozudez se ha encargado de mantener limpia, seductora y hasta un poquito misteriosa nuestra heráldica de gran urbe con pasado glorioso a todas luces,... el oso, que fue la primera bestia, mas o menos franciscana, que nació en nuestra tierra y se paseó por los aledaños de un Madrid ya con rigor histórico."
"Sí, fue éste nuestro muy querido primer madrileño, con domicilio acreditado en padrón de naturaleza, quien presenció, alternando su pasmo con su recelo, la edificación de su alcázar por Mohamed I; la escandalosa algarada de "llega y vete" patrocinada y dirigida por Ramiro II; la conquista de Almudena, Medina y Alfoz matritenses por don Alfonso VIII; la primera reunión solemne del I Concejo de Villa, instituido por don Alfonso XI.., Pero, cuando ya municipalizados y hasta urbanizados, los madrileños decidieron tomarse largas vacaciones pacíficas, ejercitándose en la agricultura, en la pesca manzanareña y, sobre todo, en la violencia de la caza mayor, el Oso pardo tembló. Y con razón. muchos, muchísimos de sus congéneres fueron astutamente entrampados, asaeteados, despejados. Y sólo porque es preciso que la excepción confirme la regla, nuestro muy querido Oso, el más astuto, tal vez el más discreto de razones de guerra, salvó la pelleja.... ¿Cómo diréis que la salvó? Metiéndose en uno de los cuarteles de nuestro escudo, simulando en él una estática actitud heráldica. Sí, solo esta ingeniosa estratagema le permitió a nuestro muy querido primer madrileño, tan orondo y campante, llegar a nuestros días, luego de estar disfrazado de bestia totémica durante varios siglos. Esperando, supongo yo, a que "escampase" un poquito para dar señales de vida. Gracias a los tiempos que corren en España y a la decidida y casi poética decisión de un Concejo de Villa excepcional, nuestro Oso ha salido de su secular acuartelamiento en nuestro escudo para convertirse en un habitante de lujo en una de las más seductoras entretelas del corazón de Madrid: La Puerta del Sol."
Todos los diarios reproducen amplias fotografías del acto, al igual que el monumento que, desde cuando está el escultor trabajando en él, hasta el paso por las calles de Madrid camino de su emplazamiento - el diario EL ALCAZAR publicaba el 5.1.67, a un tercio alargado de su primera página una hermosa fotografía con Cibeles incluida, pasando junto a la popular fuente el camión que conduce el monumento,

A.N.S. detrás del camión en su "600"
y al pie con letras grandes: "Regalo de Reyes a los madrileños." (Navarro escribió sobre el cielo de ella: "Ahí va Navarro con su "600" tras el Oso y el Madroño").
El mismo 6 de enero el diario ABC presenta a toda portada el monumento, con la perspectiva del reloj de Gobernación y plaza, aun la valla que defiende su base, y entre otros lo reproducimos por la curiosa loa y justificación histórica que en su cabecera explica.
"EL OSO Y EL MADROÑO. Ya está en su pedestal la estatua en bronce del oso y el madroño que, acertadamente, ha erigido el Ayuntamiento en la Puerta del Sol.
"Yo a vuestro bel madroño coronado
y fiera de siete estrellas figurada",

A.N.S. con el Alcalde de Madrid Don Carlos Arias Navrro
decía ya en su soneto, dedicado a las
armas de la Villa, don Juan Hurtado de Mendoza, y el maestro Juan
López hablaba del plantígrado matritense en su "Libro
de la muerte de la Reina Doña Isabel de Valois".
Liquidado un pleito de la Villa y el Cabildo sobre propiedad de
las tierras del Quejigar, Cosmonte, Vallobreo y otras de El Pardo,
el oso, encaramado al madroño, significa que, para la Villa
quedaban los árboles, y para el Clero los productos del
suelo. Símbolo así, de equilibrio, de pacto, de
acuerdo, el oso y el madroño parecerán enseñar,
desde la plaza más popular de Madrid, los caminos de la
concordia y el diálogo."
Y como final a estos comentarios que historian
la ejecución de este monumento, la polémica sobre
su ubicación y el acto de su inauguración, que hubieran
podido ser mucho más amplios porque, fue tanta la atracción
que este tema tuvo para cronistas y periodistas que, al contemplar
su volumen, pudiera decirse que jamás un monumento de la
villa tuvo tanta prensa, artículos y fotografías
como éste, hemos reservado lo que escribió nuestro
escultor para el acto de la inauguración:
"Cuando a un escultor se le presenta la ocasión única de ver una de sus obras colocada en este plinto de gloria que es la Puerta del Sol, ni puede ni debe decir nada. La obra habla por mí, y si el calor de la emoción fundiera el bronce, el Oso de Madrid y el florecido madroño, chorrearían las lágrimas que a mí me chorrean ahora del corazón."
"¡En la Puerta del Sol, el Oso y el Madroño, con las huellas de los dedos de este humilde hombre que soy yo. Creo que, en este momento, cualquier gran madrileño se cambiaría por el madrileño mínimo que va en mí!.
"He trabajado en esta obra con todo entusiasmo de un hombre nacido en ésta matriz hispánica que es Madrid. Y conste que de Madrid no soy."
"¿Pero era de Madrid Don Benito Pérez Galdós, que dio vida y sangre a Fortunata y Jacinta?. ¿Pero era de Madrid Don Ruperto Chapí, que hizo cantar a todos los timbres de pasión madrileña a Mari Pepa y Felipe?. No lo eran, y sí lo eran. Como yo"
"Atraído, imantado por este enorme hierro de lumbre que es Madrid; lleno de Madrid hasta los tuétanos; sorbido y fundido a Madrid, hasta ser ese madrileño nato destinado por Dios para modelar los símbolos heráldicos de la Villa. ¡Villa del Oso y del Madroño!, ¡Villa de las Siete Estrellas!, ¡Villa de los blancos sillares de piedra colmenareña, acariciados por las manos de Carlos Tercero!, ¡Villa de los balcones de Churriguera, para que se asomen las madamas a ver las cuadrillas de Pedro Romero!, ¡Villa de ese otro balcón - frente a mi oso -, en el novecentista Hotel París, al que una tarde de primavera se asomó Rubén Darío, que traía cartas credenciales de Embajador y versos admirables que eran sus credenciales hacía Dios!"
"Mi oso, que es el Oso de Madrid, ¡en la rueda fabulosa de la Puerta del Sol!, casi mirándose en los espejos donde vieron Ramón y Don Jacinto Benavente; casi oliendo las cintas de la calle de la Montera:
"¡Qué bonita la calle
de la Montera
donde se venden cintas
y madroñeras."
como dice la canción de ronda y de niña.
"Mi labor está plenamente compensada conque mi obra esté aquí. y que esté tutelada por el Ayuntamiento madrileño; amada por su Alcalde; glosada por sus cronistas; acariciada por sus mujeres; sorprendida por sus niños; volada por sus palomas y golondrinas; acompasada por la bola de Gobernación, que es madroño de oro en este cielo en árbol que es el cielo de Madrid"
"Yo doy gracias a todos: Autoridades, Artistas, Prensa, Radio, Televisión; amigos que me rodean; nieve próxima que estaba si caía o no caía y que al fin cayó para dar gualdrapa de blancura al Oso de Madrid."
"¡Dios quiera, y haga, que la fierecilla y el arbolejo sean siempre ornato y orgullo de Madrid!. ¡Dios quiera que el caballo de Pietro de Tacca le mire con buen ojo y le dedique un celeste relincho!. ¡Dios quiera que mi obra, Madroño y Oso, sean el pálpito de Madrid hecho bronce, en ésta puerta del Sol donde Don Francisco de Goya puso la sangre de la madrileñería, y donde mi corazón es hoy el primer madroño que sangra, rojo entre la nieve, su zumo de gratitud por mi" Madrid.
"Madrid, 10 de Enero de 1967. Antonio
Navarro Santafé.
31.- MONUMENTO A FRANCO. VILLA DE
LUPION.
Jaén
Pedestal de piedra de 2,55 X 82. Base 1,14.
Total altura del monumento 3,35 m.
Situación: centro plaza del Caudillo.
Año: 1967
El periódico "JAEN" del viernes 15 septiembre 1967, dedica toda su última página a describir el acontecimiento de la tarde anterior en LUPION "en la recién modelada Plaza del Caudillo con nuevo pavimento e iluminación." Limitándonos a lo que el monumento se refiere recogemos:
"Ayer tarde, en la localidad de LUPION, fue bendecido e inaugurado un monumento al Caudillo. La población, agrícola y laboriosa, formada por hombres sencillos y trabajadores, rindió, con tan gozoso motivo, un emocionado homenaje de afecto y gratitud al Jefe del Estado.
"Para presidir los actos de bendición e inauguración llegó de Jaén el Gobernador Civil de la Provincia don Juan Manuel Pardo Gayoso, acompañado del subjefe provincial del Movimiento don Juan María Cobo Vera, y el jefe provincial de Sanidad, don Luis Puig Peña. También llegaron los alcaldes y jefes locales de Baeza, Ubeda, Rus, Bejígar, Torreblascopedro, Ibros, Arjona, y otras representaciones, destacando la de Baeza muy nutrida.
"UN EXPRESIVO MONUMENTO AL CAUDILLO"
"El Gobernador Civil descubrió el busto mientras la banda de música interpretaba el Himno Nacional. El vecindario prorrumpió en grandes aplausos y vítores. Ofició en la bendición el Sr. Cura Párroco don Miguel Navas Villén. Finalmente, en medio de un ambiente de gran fervor patriótico, fue quemada una traca de fuegos de artificio."
"El monumento al Caudillo, que desde ahora preside la vida de Lupión, es obra del escultor alicantino Antonio Navarro Santafé, que asistió a estos actos y recibió la felicitación de autoridades y vecindario."
"Se levanta sobre un pedestal de piedra, de dos metros y medio de altura. El busto de Franco, fundido en bronce, mide casi un metro de altura. El escultor ha hecho el busto y el proyecto. Y Cristóbal Olivares ha cincelado el pedestal. Y el pueblo entero, sin faltar nadie, ha contribuído económicamente para levantar este monumento."
Al píe del busto, con letras grabadas en la piedra del pedestal, puede leerse; "A Franco, la villa de Lupión".
"El Caudillo lleva sobre su pecho un emblema, en bronce, de la Laureada de San Fernando. El Escultor ha logrado la efigie más exacta que puede labrarse del Caudillo: firme y serena la mirada; semblante del hombre conductor de multitudes, metido en el espíritu del pueblo. Caudillo de la guerra y de la paz. Caudillo siempre de España."
"PALABRAS DEL ALCALDE DON FABIAN GARCIA TORRES
"Luego, desde una tribuna levantada al efecto, el alcalde de la villa pronunció unas emocionadas palabras." Dijo en relación con el monumento que "Un día el Consejo Local propuso la erección de un monumento al Caudillo y la Corporación Municipal lo aprobó por unanimidad. Y, con el Consejo y el Municipio, todos los vecinos, que expresaron su noble y sincero deseo de participar en este homenaje." (El boceto del proyecto está firmado por A. navarro Santafé. Madrid-abril-67).
"Señaló que su pueblo, en los últimos años, ha conseguido importantes realizaciones. Y está en camino de lograr otras tan importantes como el abastecimiento de aguas y el arreglo de las comunicaciones. Y que por este motivo, su pueblo, Lupión, había querido perpetuar su homenaje y su gratitud al Caudillo."
El Gobernador Civil cerró el acto con
un discurso."
32.- Monumento al OSO DE
BERLIN. Madrid.
El éxito de la Exposición de bronces cinegéticos en el Club de Monteros, en mayo/junio de 1964, reactivó su vida ante la afluencia de encargos, cuyo mayor trabajo tenía que simultanear con los suyos oficiales de Profesor de Dibujo en el Colegio de San Ildefonso y también sus dos horas diarias en los talleres de cantería del Ayuntamiento de Madrid, como Maestro cantero que era.
Y al Ayuntamiento también llegó su éxito y con él el encargo de un trabajo artístico que derivaría luego en otro mucho más transcendente. Fue en la primavera de 1966. Con motivo de la Feria de la Industria Alemana, que se había celebrado en la Feria del Campo, las autoridades municipales acordaron levantar en Madrid un monumento al oso berlinés. Y encargaron de la obra a su maestro cantero, de quien los personajes familiarizados con el tema seguían hablando de su éxito en el Club de Monteros, de su reputación de ser el mejor escultor animalista, calificado así por el Conde de Yebes y por Jaime de Foxá, ante la Exposición de sus bellísimas esculturas.
Navarro Santafé acepta el encargo muy complacido y tras ilustrarse por fotografías del singular oso que es símbolo de la relevante capital germánica y está plantado cerca de la Puerta de Bradenburgo, casi a nivel de hombre, en el bulevar ajardinado de la famosa Unter der Linden. (Avenida de los Tilos), modeló un osezno en actitud rampante similar al de Berlín. Lo vació a bronce y cuando estaba terminado para colocarlo en la plaza acordada por el Ayuntamiento inesperadamente se suspendió su colocación en ella porque, según comentó la prensa madrileña, al Embajador alemán no le agradaba el lugar que habían elegido los ediles madrileños para plantarlo. Tal objeción y ante ella la necesidad del nuevo estudio para su ubicación que se tendría que hacer significó una notable demora y por ello la obra, ya completamente terminada, se quedó durante bastantes meses en el Estudio que al escultor le había facilitado en sus propios locales el Ayuntamiento.
El Alcalde, que era D. Carlos Arias Navarro, ha visto con otros concejales la obra, y ante ella surge, primero la idea de que el escultor haga un boceto del oso y el madroño del Escudo de la Villa para, en miniatura, entregarlo como recuerdo a las personalidades que visitan Madrid. Presenta el boceto con la rapidez solicitada y se le encargan 24 miniaturas en bronce, unas con baño de oro, otras en plata y otras en bronce patinado, para entregarles según la dignidad de los visitantes.
Y cuando las entrega al Ayuntamiento, a su
vista, se amplía la idea al acordarse hacerlo en grande
y para realización urgente. El diario MADRID del 10 de
noviembre de 1966 titulaba de esta manera la información
al respecto:
"El oso de Madrid le ganó la partida al de Berlín."
"SE HABIA PENSADO TENER UNA DIFERENCIA ESPECIAL CON LOS ALEMANES LEVANTANDO ANTES EL "URSUS" BERLINES, PERO AL EMBAJADOR GERMANO NO LE AGRADO EL LUGAR ESCOGIDO."
Efectivamente el de Madrid se inauguró en la Puerta del Sol en enero de 1967. El de Berlín, en la nueva hermosa plaza ajardinada del Madrid moderno, que el diario ABC recogió en preciosa perspectiva dándole los honores en su portada del 14.4.1968.
Se inauguro en oportunidad de la visita a Madrid del histórico alcalde de Berlín, Willy Brandt. Se acordó plantarlo dándole al hermoso parque el nombre de la capital germana entre edificios de nueva construcción, y fue acontecimiento sensacional su inauguración con motivo de la visita del famoso alcalde alemán.
Al relevante acto asistieron, con el Ayuntamiento de Madrid, del que era Alcalde otra personalidad histórica, Carlos Arias Navarro, importantes personajes del Estado y de la Política. Se inauguró solemnemente como homenaje de la visita.
Y en la inauguración surgió la anécdota que siempre recordaba emocionado nuestro escultor:
La Banda Municipal interpretó ante el monumento las Walkirias, de Wagner, y seguidamente La Revoltosa, de Chapí. Cuando las primeras notas del vibrante Preludio sonaban el Alcalde Arias le dijo a Navarro: "Eso va por Vd." Y ante su asombro le explica: " ¿Usted no es de Villena? ¿Y no es de Villena Chapí?." El acto terminó con un banquete en la Embajada alemana, y él recibió su invitación que vio con sorpresa le iba dirigida como Excelentísimo Señor".
La obra la había realizado Navarro Santafé de una altura de 1,60 m., vertida en bronce, y sobre un pedestal de granito también de 1,60., a cuyo frente lleva una sola palabra: Berlín. Llamó la atención y la sigue llamando en la Plaza de Berlín, de Madrid, como obra monumental de gracia y tersura, en la línea singular de impresión de vida que tan notable es en todas las obras de nuestro escultor.
La factura, fecha agosto 1967 ascendió
a 132,000 pesetas: "Por la creación, construcción
del monumento en bronce, pedestal en piedra caliza, traslado y
montaje 105,000 ptas.; Cimentación 7.000 ptas.; Bordillo:
labra y colocación 15,000 ptas.; Bordillo: cimentación
5,000 ptas." Firmada por El Escultor, lleva el sello del
Ayuntamiento de Madrid junto al Conforme del Presidente del Patrimonio
Histórico Artístico de Madrid.
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Pedro Hernández Marco
Escaneado y tratamiento fotográfico
" Carmen García Reig "